Imagen ilustrativa: https://theshiftnews.com
Fuente: Malta Independent
Un grupo de activistas ha publicado una carta abierta al primer ministro, Robert Abela, titulada «Malta libre de militarización», respaldada por varios ciudadanos y organizaciones de la sociedad civil malteses que están «profundamente preocupados por la acelerada militarización que se está produciendo dentro de las estructuras de la Unión Europea y la OTAN».
En la carta, afirman que la Unión Europea «está apagando las luces de la paz y la seguridad colectiva y construyendo, en su lugar, un arsenal de guerra». Con un aumento desenfrenado del gasto militar, la instauración del servicio militar obligatorio y, ahora, la creación de una «zona militar Schengen», el destino que nos preparan es solo uno: guerras eternas y daños irreparables. Las palabras del jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas francesas, Fabien Mandon, dan testimonio de ello: «El pueblo francés debe aceptar que empezará a perder a sus hijos en las guerras».
«Esta carta refleja la creciente inquietud pública ante el aumento del gasto militar, la expansión de la integración militar y los nuevos marcos de seguridad que ponen en peligro la neutralidad consagrada en la Constitución de Malta y su compromiso histórico con la paz. Como Estado neutral con una responsabilidad histórica única, Malta no debe verse arrastrada, ni directa ni indirectamente, a alianzas, doctrinas o infraestructuras militares que comprometan su soberanía, seguridad o prestigio moral».
«Este no es el futuro que queremos para nuestros hijos». Como malteses, con una Constitución y una historia que defienden la neutralidad y la paz, «no podemos permitir que se abra la puerta para que estas fuerzas beligerantes entren en nuestra tierra y en nuestras mentes», escriben.
Piden al Gobierno maltés que declare en el Parlamento, en términos claros y específicos, que Malta nunca formará parte del ejército de ninguna alianza militar (como la OTAN) ni participará en ninguna forma de colaboración militar. «Por lo tanto, Malta nunca aceptará que una entidad extranjera imponga el servicio militar obligatorio a sus ciudadanos».
También piden que Malta se retire inmediatamente de la Asamblea Parlamentaria y Consultiva de la OTAN (el «Consejo de Guerra») y del engañoso programa «Asociación para la Paz», así como del acuerdo militar entre Malta y el Reino Unido. En lugar de ponerse del lado de los señores de la guerra, Malta debería unirse al Grupo de La Haya, integrado por países dedicados a la seguridad cooperativa y desarmada.
Asimismo, piden que el Gobierno declare en el Parlamento que Malta nunca permitirá que su territorio, su mar o su espacio aéreo se utilicen con fines militares por la UE, la OTAN o cualquier otro país o potencia. «Nuestra tierra no es para bases, nuestros puertos no son para buques de guerra y nuestros cielos no son para aviones de combate».
La carta fue firmada por el Grupo por la Neutralidad y la Paz, así como por una serie de organizaciones, entre ellas Moviment Graffitti, Ġustizzja għall-Palestina, ReLeaf y Zminjietna Voice of the Left, y por varios educadores y académicos.